Si alguna vez te pasó que una pulsera o collar se oxidó, se oscureció o perdió el brillo después de poco tiempo, probablemente no era acero quirúrgico de verdad. Porque el acero bien cuidado dura años sin perder su color ni su forma.

Acá van los tips para que tus accesorios se mantengan como el primer día.

¿Se pueden mojar? Sí. Los accesorios de acero quirúrgico con baño de oro son resistentes al agua. Podés usarlos en la ducha, en la pileta o en el mar sin problema. Lo que sí conviene evitar es el contacto prolongado con agua con cloro en exceso o agua salada por mucho tiempo, porque a largo plazo puede afectar el baño.

¿Cómo los limpio? Con un paño suave y seco alcanza para el uso diario. Si querés hacer una limpieza más profunda, usá agua tibia con una gotita de jabón neutro, frotá suave con un trapo o cepillo de dientes viejo y secá bien antes de guardar. Nada de productos abrasivos ni alcohol.

¿Cómo los guardo? Guardalos separados para que no se rayen entre sí. Una cajita, una bolsita de tela o el packaging original funcionan perfecto. Evitá dejarlos en el baño donde hay mucha humedad constante.

¿Qué evitar? Perfumes, cremas y desodorantes aplicados directamente sobre el accesorio pueden afectar el baño con el tiempo. Lo ideal es ponerte el accesorio después de aplicar estos productos y dejar que se sequen.

¿Cada cuánto los limpio? Con una vez por semana si los usás todos los días es más que suficiente.

 

Con estos simples cuidados, tus accesorios de acero van a mantenerse brillantes y en perfecto estado por mucho tiempo. Y si tenés alguna duda sobre algún producto en particular, escribinos por WhatsApp y te ayudamos.